Una confusión creó una obra maestra

Si LucasFilm es tu franquicia favorita, debes saber que todos sus elementos no nacieron de un escrito o pensamiento ya estructurado o… al menos no todo.

La idea de hacer una película que realmente impacte en una audiencia, es más sencilla que materializar un largometraje que logre trascender y volverse un ícono popular.

«Star Wars» es una de las pocas franquicias cinematográficas que ha logrado perdurar a través de los años y ha sido ajustada a los efectos especiales de esta época, pero nunca cambiando su esencia.

Claro que no venimos a hablar de la historia que representa a Luke, Vader y compañía, sino más bien a relatar la existencia de un intro acompañado de texto con un característico color amarillo, junto a el encabezado «Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…». Algo tan importante y que ha sido marca de esta industria, nació de una confusión y hasta podemos decir que George Lucas no tenía idea de su existencia.

¡Qué bueno es tener el apoyo de tus amigos! ¿O no? Brian de Palma es el amigo de confianza de Lucas y tuvo la oportunidad de ver junto a Steven Spielberg el montaje del Episodio IV.

Un gran trío para disfrutar de esta visión, claro que la confusión de De Palma produjo un gran milagro. Resulta que este querido amigo no entendió NADA de la película, se volvió completamente loco porque no le veía sentido alguno, ¡obvio! Dicha proyección no contaba con el 80 o 90 por ciento de los efectos especiales en los más de 500 planos.

Pero, como dicen por ahí no todos van a entender tus pensamientos, aunque dentro de tanto enredo Brian condujo a George a inventar el mítico intro de las series antiguas que subía por la pantalla.

¿Quién lo diría? Una confusión generó un gran avance.

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